En esta sección, la cocina mediterránea muestra su carácter más robusto. Aquí convergen dos mundos: la frescura salina de las costas y la rusticidad de las montañas interiores.
Exploramos guisos de paciencia y asados al fuego. Desde la complejidad especiada de la Moussaka, herencia de las rutas comerciales, hasta la simplicidad perfecta de un pescado al horno. El uso de hierbas aromáticas como el orégano, el tomillo y el romero es la firma olfativa que une estos platos a través de las fronteras.
Clásico provenzal. Un guiso estofado de verduras de verano que celebra la simplicidad campesina.
El plato nacional griego no oficial. Capas de berenjena, carne especiada y una rica bechamel gratinada.
Albóndigas griegas fritas, crujientes por fuera y jugosas por dentro, llenas de hierbas frescas.
Brochetas marinadas en limón y orégano. La comida callejera más antigua y popular de Grecia.
Guiso reconfortante con aceitunas, tomates y hierbas que concentra todos los aromas de la huerta.
Cocción lenta y paciencia. Carne tierna estofada con hierbas y el cuerpo de un buen vino tinto.
Elegancia costera. Calamares rellenos de una mezcla aromática de arroz y piñones.
Sencillez suprema. Pescado fresco asado con tomate y alcaparras, respetando el producto.