La geografía mediterránea dicta el menú. En esta región, el lujo no reside en la complejidad técnica, sino en la inmediatez: de la huerta a la mesa. Aquí, las verduras no son una simple guarnición, son las protagonistas indiscutibles de la dieta.
Esta sección celebra la frescura vibrante de los ingredientes crudos, donde el aceite de oliva virgen extra actúa como el hilo conductor ("oro líquido") que amalgama sabores. Desde el crujido del pepino y la acidez del limón, hasta la cremosidad salada del queso Feta, estos platos representan la dieta mediterránea en su expresión más pura, colorida y saludable.
La auténtica "ensalada de pueblo" griega. Tomates maduros, pepino, aceitunas Kalamata y un bloque de queso Feta.
Una fiesta de hierbas frescas. Perejil abundante, menta, trigo bulgur y limón para un sabor explosivo.
El icónico pastel griego. Capas crujientes de masa filo rellenas de espinacas frescas y queso feta.