Procedimiento
- Preparar la crema: En una olla mediana, calentar la leche con el azúcar a fuego medio. Cuando empiece a humear, añadir la sémola en forma de lluvia sin dejar de batir con un globo para evitar grumos. Cocinar moviendo constantemente hasta que espese (textura de papilla).
- Retirar del fuego. Batir ligeramente los huevos en un tazón aparte y añadir un poco de la mezcla caliente para temperarlos. Luego, incorporar los huevos a la olla junto con la vainilla y la ralladura de cítricos. Mezclar bien y cubrir con film "a piel" (tocando la superficie) para que no se forme costra mientras enfría un poco.
- Montaje: Precalentar el horno a 180°C. Engrasar un molde rectangular con mantequilla. Colocar la mitad de las hojas de masa filo en el fondo, dejando que los bordes sobresalgan del molde, y barnizando generosamente cada hoja con mantequilla derretida.
- Relleno: Verter la crema de sémola tibia sobre la base de masa filo y extender uniformemente.
- Cerrar: Doblar los bordes de masa sobrante hacia adentro, sobre la crema. Colocar el resto de las hojas de masa filo encima, arrugándolas ligeramente para dar textura o dejándolas planas, barnizando cada una con mantequilla.
- Horneado: Con un cuchillo afilado, marcar superficialmente las porciones (sin llegar al fondo para que no se salga la crema). Hornear durante 40–45 minutos hasta que la masa esté dorada y crujiente.
- Almíbar: Mientras se hornea, hervir el agua, azúcar, miel y canela por 5-8 minutos hasta obtener un almíbar ligero. Dejar enfriar un poco (debe estar tibio).
- Final: Al sacar el pastel del horno, verter el almíbar tibio sobre el pastel caliente. Dejar enfriar completamente antes de servir para que la crema cuaje bien y se pueda cortar.